Excursión a la Mola Castellona

Excursión a la Mola Castellona

Recorrido: Coll del Vicari – Mola Castellona – Coll del Vicari.

Distancia: 7km. Tiempo: 4hrs. Desnivel: 550m. Dificultad: media (la vuelta es una larga subida constante). Puntos de agua: no hay, ¡llevad agua!

Acceso: Desde Tortosa, dirección Roquetes. Tomad la T-341 en dirección a Els Reguers. A unos 2km después de dejar Roquetes, tomad la desviación a la izquierda indicada con una señal que os dirige al Mont Caro (el pico de mayor altura del Parque Natural de Els Ports) a 20km. Una vez alcanzado el Portell, que da acceso al interior del macizo de Els Ports, después de haber ascendido por el caracol de curvas de la carretera, llegaréis a la zona urbanizada del Esquirol (a 1km. del Portell). Tomad la bifurcación a la izquierda que indica Mont Caro. Después de 2,5km, de ascenso por la pista asfaltada que lleva al Mont Caro, llegaréis al Coll del Vicari. Allí hay un pequeño espacio para dejar el vehículo. Enfrente, un panel explicativo da comienzo a la excursión.

Coll del Vicari

0:00h. Tomad el sendero que sale por la derecha del panel indicador. ¡Ojo! Este panel señala otra ruta que hoy no es la vuestra. El bassis de Caro se encuentra en la vertiente derecha del barranco de la Conca, por el que estamos a punto de empezar a descender. Vuestra ruta atraviesa el barranco por la vertiente izquierda para después pasar al barranco de la Geganta, por el que descenderéis hasta la Mola Castellona.

panel e inicio de la excursión

El sendero empieza a descender suavemente entre hermosos ejemplares de pino rojo, y de bojes. Está claramente marcado con señales rojas.
Al fondo, la sierra del Montsiá se dibuja sobre la plana de La Galera.

comienza el descenso

0:10h. El sendero empieza a girar en dirección Este y os descubre por primera vez la inconfundible silueta piramidal de la Mola Castellona, vuestro objetivo de hoy. La verdad es que muy pocas veces estamos tan de acuerdo con el nombre de un lugar como en este caso. La Mola Castellona es justamente eso, una verdadera fortaleza, un castillo rodeado de baluartes y murallas infranqueables a simple vista, pero por donde os “infiltraréis” a través de una secreta brecha que os llevará a la conquista de la plataforma superior del castillo que es la cima-meseta de la Mola Castellona…

la Mola Castellona

0:15h. Os encontráis con un poste indicador que señala una bifurcación. Hacia la derecha, en dirección Sur y siguiendo  el barranco de la Conca, llegaríais al bassis de Caro y a un horno para elaborar brea. En los tiempos en los que El Port bullía de actividad, se utilizaba la resina de pino rojo, que es una brea vegetal, para conseguir la preciada brea por tratamiento térmico que se usaba para calafatear los barcos que se construían en las atarazanas de Tortosa.

bifurcación

Pero hoy seguiréis recto, en dirección Este, en dirección al Collet del Mig y al barranco de la Geganta y la Caramella.

señal indicadora

0:20h. El sendero atraviesa un precioso bosque de pino rojo, cuyas ramas, retorcidas por el fuerte viento de Mistral que sopla  esta altitud, recuerdan los bosques encantados de los cuentos.

barranco de la Geganta

En esta zona, si hacéis la ruta en primavera, sobre todo en el mes de mayo, tendréis la gran suerte de admirar los tulipanes silvestres, de un amarillo intenso que, estando cerrados por la mañana, se abren a la tarde, salpicando el verde del bosque de pinos y bojes de gotas doradas aquí y allá.

tulipán silvestre

0:25h. Os estáis acercando al Collet del Mig, cambio de vertiente. Del barranco de la Conca, pasaréis al barranco de la Geganta, uno de los más espectaculares y misteriosos del macizo del Port, por su intrincada y escarpada orografía. Si miráis hacia atrás todavía podréis disfrutar de los magníficos bosques que trepan por la ladera del Mont Caro, el pico más alto del Port (1.442m.), fácilmente reconocible por las feas antenas que lo coronan.

barranc de la Conca y Mont Caro

Es en este paraje que es fácil encontrar, también si venís en primavera, las humildes pero hermosísimas violetas silvestres, brotando de entre las agujas de los pinos que alfombran este lugar.

violeta silvestre

0:30h. Collet del Mig. Este lugar es un balcón impagable para gozar de las impresionantes vistas de las dos molas que conforman el barranco de la Geganta: la Mola Castellona y la Mola del Moro. Y si esto fuera poco, el último tramo del valle del río Ebro y su espectacular delta, acotado por las puntas de La Banya y la del Fangar.

la Mola Castellona desde el collet del Mig

La mola del Moro, otra maravilla geológica. Enfrentada a la Mola Castellona, esta meseta con su cumbre totalmente plana y cubierta de un curioso pastizal también nos recuerda a una inalcanzable fortaleza, rodeada de murallas verticales.
Ambas molas guardan celosamente la entrada de los profundos precipicios del lóbrego barranco de la Geganta.

la Mola del Moro desde el collet del Mig

0:35h. El sendero gira bruscamente en dirección Norte en busca de la parte superior del barranco de la Geganta, para cruzarlo y descender por su otra vertiente. Ahora, enfrente vuestro, tenéis la segunda cima más elevada del Port: la Barcina (1.359m.) con sus impresionantes plegamientos calcáreos.

la Barcina

Es en esta zona que nos encontramos en un mes de mayo con varios matas de flores azuladas, de 6 pétalos, de un azul cielo precioso…la característica flor del lino., ¡una de nuestras flores favoritas!

flor del lino

0:40h. A la izquierda del sendero os sale al paso, pintada en una roca, una indicación firmada por el Caminante Solitiario (C.S.). Estas indicaciones, siempre pintadas en color naranja, nos ayudan y nos han ayudado en nuestras numerosas excursiones por El Port. Es por eso que les tenemos mucho carño. ¡Gracias Caminante Solitario!

pintada del caminante solitario

0:50h. Llegáis a la cabecera del barranco de la Geganta, en donde el sendero después de cruzarlo, da un giro de 360º para  discurrir por la vertiente opuesta del mismo en dirección Sur.

el barranc de la Geganta

El sendero realiza una serie de subidas y descensos. Y siempre, guiándoos, se os aparecen las marcas de pintura roja en la roca.

marcas rojas en todo el camino

1:00h. El sendero empieza a descender claramente hacia vuestro objetivo: la Mola Castellona, que parace ya está al alcance de la mano. La visión que tenéis enfrente impresiona. Las dos molas, la Castellona y la del Moro separadas por el barranco de la Geganta. Y de telón de fondo la sierra del Montsiá y el Delta del Ebro.

la Mola Castellona y la del Moro separadas por el barranco de la Geganta

1:10h. Ahora la ruta discurre por una zona rocosa, descubierta y desnuda, solo con algunos matorrales de coscoja y algún ejemplar de pino rojo aquí y allá. Seguís descendiendo por el sendero que en esta parte se desdibuja y en donde es fundamental ir ayudándose de los numerosos hitos de piedra para no perder la buena dirección.
Presidiéndolo todo, la Mola Castellona, cuyas curiosas terrazas están tapizadas por una cubierta herbácea y por bosquecillos de pinos.

la Mola Castellona

Si os acercáis hacia la izquierda, con cuidado, al borde de la plataforma rocosa por la que camináis, descubriréis una sobrecogedora vista del barranco de la Caramella, otro de los barrancos más célebres de esta vertiente del Port, con su cascada “Cua de Cavall” y sus pintorescas balsas horadadas en la roca.

el barranco de la Caramella

1:15h. ¡Ya estáis cerca! Enfrente vuestro os encontráis con el principal escollo a superar en vuestra conquista de la Mola Castellona: la Escaleta. La Escaleta es un peñasco que se eleva en un cruce de senderos que tenéis justo a vuestros pies, en una zona llana y cubierta de hierba. Este risco es en si parte de las escarpaduras que rodean la cumbre de la Mola Castellona y le dan ese aire de pico inexpugnable.

llegando a la Escaleta

1:20h. Llegáis a la famosa Escaleta, cruce de rutas, una de ellas mítica: el ascenso en vertical al Mont Caro desde la Caramella, ¡un destroza-gemelos!

la Escaleta, bifurcación de caminos

En la zona llana y cubierta de hierba encotraréis el cruce de senderos. Está marcado por una placa metálica de la U.E.C. en una roca y un hito de piedras situados en el centro de este collado.

hito y placa indicadora en la Escaleta

En la zona más umbría del collado nos topamos con otra de nuestras flores preferidas de El Port: el junquillo azul, muy similar a la flor del lino en color y también con 6 pétalos, pero que se diferencia de ella por una línea más oscura que atraviesa cada pétalo desde el centro hacia afuera.

junquillo azul

La placa os indica que por la derecha descenderíais a la Caramella por el Racó de la Gralla. descenso vertiginoso y escarpado. Recto os encontraréis inmediatamente el risco por el que hay que ascender mediante una pequeña escalada.

Para los que no estén seguros de querer trepar por el peñasco, hay una senda bastante perdida que lo rodea por su base. Para ello buscad las señales de la senda casi difuminada entre los matorrales a la derecha del cruce de senderos de la Escaleta. Ésta, os conducirá a través de los pinos hasta encontrarse con la ruta principal al otro lado. Al estar muy desdibujada, buscad algunos hitos de piedras que hacen de marcadores de la senda. Caminad hasta que a vuestra izquierda veáis una brecha bastante evidente. Subid por ella hasta alcanzar el sendero principal en el siguiente collado.

placa indicadora en la Escaleta

Para los que no temen a la aventura (es una exageración, ya que se trata de una pequeña y poco complicada escalada…), enfrente descubriréis la grieta en el risco que forma una pequeña chimenea.

la Escaleta

Trepad por ella y en un momento estaréis en la parte alta del peñasco.

subiendo la Escaleta

Una vez arriba la Mola Castellona se os vuelve a aparecer con toda su belleza. Desde aquí el sendero sigue la cresta del peñasco…

superada la Escaleta hacía la Mola Castellona

…descendiendo hasta la base de la mola a través de una zona rocosa.

Mont Caro a nuestras espaldas

Seguid los hitos de piedras que marcan estratégicamente vuestra ruta.

hitos de piedra nos guían

1:35h. Hasta llegar a un segundo collado cubierto de hierba, y el día en que hicimos está excursión también de genistas que adornaban con su amarillo chillón este mágico rincón.

collado con hierba

Desde este collado seguid por el sendero bien perfilado que os sale por la derecha, señalado por marcas rojas, y que rodea la cima de la Mola Castellona.

hitos de piedras y marcas rojas indican el camino

Luego el sendero atraviesa una zona boscosa de pino rojo. Os vuelven a salir al paso las marcas de pintura roja, confirmándoos que estáis en el buen camino.

vuelven las marcas rojas

1:40h. El sendero discurre ahora por la ladera derecha de la cima de la Mola Castellona, a través de verdes pastos.
Si os acercáis, de nuevo con cuidado, al borde del risco, os sobrecogerá la vista que se os presenta. La Mola del Moro frente a vosotros y la desmayante profundidad del barranco de la Geganta que os separa de ella. ¡Paisajes salvajes para no olvidar en la vida!

la Mola del Moro y el barranco de la Geganta

1:45h. Buscad a vuestra izquierda una gran roca con una marca de pintura roja que se asemeja a una flecha y un hito de piedras en la parte superior. Este es el punto en donde comienza la ascensión final a la plataforma superior que conforma la cima de la mola.

hitos de piedra nos guían

Empezad a ascender a través de la empinada ladera cubierta de hierba y pinos, desviándoos hacia la derecha para evitar un peñasco. Seguid los hitos de piedras que de tanto en tanto aparecen en la subida.

hitos de piedra nos guían

1:55h. Seguid ascendiendo en dirección a dos moles de roca erosionadas por la lluvia y el viento. Pasad entre los dos peñascos siguiendo algunos hitos de piedras que os siguen marcando el camino.

subiendo a la cima de la Mola

2:00h. Enfrente vuestro veréis un pequeño desfiladero que asciende entre los riscos. Tras una fácil trepada llegaréis a una zona más llana y expuesta.

subiendo a la cima de la Mola

2:05h. Desde allí podréis divisar el último escollo que queda para coronar la cumbre: un escalón de roca en donde una señal en pintura naranja como es habitual en el Caminante Solitario, de nuevo ayudándonos en nuestra ruta, nos indica la mejor manera de ganar la plataforma superior de la mola o Moleta Castellona, como prefiere llamarla nuestro amigo C.S.

pintada del "caminante solitario"

2:10h. La cima de la Mola Castellona es una superficie circular, casi plana, recubierta de hierba; con unas vistas de infarto de 360º. Una de las mejores atalayas de El Port en su vertiente del valle del Ebro para admirar toda su belleza, singularidad y variedad paisajística.

A vuestras espaldas la cima de la Barcina y sus acantilados calcáreos, por cuya base hemos pasado hace un rato.

la Barcina a nuestras espaldas

Seguida del pico del Mont Caro y sus horrorosas antenas.

Mont Caro a nuestras espaldas

A un lado la impresionante “mole” de la Mola del Moro, su hermana pequeña. Detrás podéis avistar el barranco de Lloret, el inconfundible vértice del Castell de l’Airosa, la Roca Xapada y detrás de ellos La Vall.

la Mola del Moro, l'Airosa y la Roca Xapada

Enfrente, a vuestros pies, tenéis la Roca del Migdía. Existen varias Rocas del Migdía al Port (ver excursión al Barranco de Lloret). Antiguamente estos prominentes acantilados se utilizaban como relojes de sol naturales para tener idea de la hora que era.

la Roca del Migdía

Y detrás de ella el valle y la vasta superficie del Delta del Ebro se os aparecen, espectaculares.

valle del Ebro y el delta

¡Conquistada por fin la Mola Castellona!

en la cima de la Mola Castellona

Toca avituallamiento antes de retomar la ruta de vuelta. ¡No podemos pensar en un sitio mejor para hacer un pic-nic “por todo lo alto” que este!

pic-nic en la cima

Una vez saciada el hambre, la sed y las ganas de emocionante belleza, toca volver por nuestros pasos, por la misma ruta por la que hemos venido, hasta llegar a nuestro punto de partida hace unas horas: el Coll del Vicari. Esto nos tomará 1:30h. más o menos.

De verdad que esta excursión es una de las que recordamos con más cariño, emoción y respeto por la espectacularidad de cada momento. Nos demuestra que la Naturaleza es extraña. inabarcable y poderosa,
¡¡ siempre!!

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