Els Ports. Excursión al Racó d’Aiguadonzella

Els Ports. Excursión al Racó d’Aiguadonzella

Recorrido: Barranc de Covalta – Racó d’ Aiguadonzella o de la Vella de Gracia – Barranc de Covalta.

Distancia: 5km. Tiempo: 4h. Desnivel: 269m. Dificultad: moderado. Puntos de agua: no hay fuentes, hay agua en las balsas pero no es potable; llevar agua.

Acceso: Desde Tortosa, atravesad el rio Ebro por el Pont del Mil.lenari y continuad recto tras la rotonda que hay a continuación, dirección Raval de Crist. Cruzad todo el pueblo y al otro lado encontraréis otra rotonda. Tomad la dirección a Mas de Barberans, por la TV-3421. Después de unos 2,5km sale por la derecha un camino asfaltado con una señal que indica Parellades. Continuad por este camino hasta una bifurcación. Aquí tomad el camino que sale por la izquierda.que más adelante cruza el canal (seco) Xerta-Senia. Después encontraréis otra señal que vuelve a indicar Parellades. Continuad hasta otra bifurcación con una señal que indica a La Caramella por la derecha. Aquí tomad el camino que va hacía la izquierda. En la siguiente bifurcación volved a girar hacia la izquierda. Ahora el camino cruza el barranco de Covalta por un puente, y una vez pasado se convierte en pista de tierra. Seguid por la pista 1 km. más y encontraréis una explanada a la izquierda de la pista con sitio para estacionar el coche.

Aparcamiento en el Barranc de Covalta

Ruta lineal de ida y vuelta que recorre uno de los barrancos menos transitados de El Port: el de Covalta, que es resultado de la cofluencia de los barrancos de la Geganta y el de Deferracavalls. La ruta nos permite el acceso a uno de los rincones más bonitos y solitarios que conozco: el Racó d’Aiguadonzella,

Racó d’Aiguadonzella

cargado de misterio y con su propia leyenda de desamores y final trágico, que recuerdan a otras de El Port en las que siempre (sic!) las princesas y las doncellas acaban mal (Gubiana, la Mala Dona, etc…).

Racó d’Aiguadonzella

Siempre que camino por ese rincón tengo la misma sensación de soledad, aislamiento (nunca me he encontrado con nadie por aquí) y estar pisando terreno primitivo y remoto. Y es curioso que fué un barranco bien poblado y aprovechado, como podemos observar por la cantidad de masets, corrales y bancales, la mayoría abandonados o en ruinas que hay incluso en partes que hoy nos parecen imposibles de acceso y de cultivo.

Maset restaurado

Es una ruta que por su longitud y desnivel debería ser fácil (casi un paseo), pero la considero moderada porque la última parte del recorrido es perdedor, poco señalizado por escasas marcas de color naranja y algún hito, y hay un par de tramos en los que los estrechos márgenes por los que se pasa se han desprendido por la acción de las lluvias y por los que tenemos que pasar agarrándonos a la vegetación punzante (¡nuestras amigas las aliagas, coscojas y zarzas!) con peligro de caer al barranco hecho un Cristo…

El salvaje Barranc de la Geganta

La ruta:

Se divide en tres partes.
La primera (muy sencilla) recorre el lecho del barranco de Covalta, cruzándolo varias veces y ascendiendo suavemente. Aquí además encontramos una manguera que trae el agua de las balsas superiores del barranco a las fincas de la parte baja, y que nos hace de guía si lo necesitamos.

Lecho del Barranc de Covalta

Se pasa al lado de un curioso Cocó en ruinas excavado en la roca.

Cocó

Hay señales de ganado suelto (aunque yo nunca me he encontrado con ninguna vaca).

Señales de ganado suelto

La segunda, donde el Barranc de Covalta se divide en el de Desferracavalls y el de la Geganta (este último es por el que se continúa), es un ascenso por un caracol de curvas muy sugestivo que nos lleva hasta la bifurcación del Pla del Xaco (marcada con pintura sobre la roca).

Bifurcación al Pla del Xaco

En este punto nos desviamos por la derecha para llegar fácilmente, entre viejos bancales, hasta las ruinas de un maset con una pequeña cisterna.

Ruinas de maset y cisterna

Aquí encontramos otra bifurcación que asciende también al Pla del Xaco.

Segunda bifurcación al Pla del Xaco

Desatendiendo la señal al Xaco, eguimos recto, y como he comentado antes, encontramos algunas marcas naranjas y algún hito que nos ayudan en la orientación.

La tercera (la más complicada) nos lleva hasta el Racó d’Aiguadonzella por terreno lleno de vegetación espinosa y algún que otro talud de tierra desmoronado en donde el paso se complica. Más adelante se pasa por una cueva con un ruinoso corral y refugio adosados a la pared de roca.

Ruinas de corral y refugio en una cueva

Al final todos los esfuerzos son recompensados por un rincón lleno de magia, balsas de agua, cascadas, musgo y helechos, interesantes especies de flores como la pinguicula y antiguas leyendas.

Racó d’Aiguadonzella

Racó d’Aiguadonzella

Pinguicula en el Racó d’Aiguadonzella

Racó d’Aiguadonzella

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